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Para ello, hemos solicitado información
a las Federaciones Europeas de ciclismo para conocer el estado
actual de la cuestión en otros países. La información
que hemos recibido es muy interesante y reveladora de hechos
y actuaciones, de realidades exportables que podríamos
implantar en nuestro ciclismo en la seguridad de conseguir
mejoras. Como ejemplo, podría citarse el modelo belga
de tratamiento del cicloturismo en grupo, una experiencia
muy interesante que seguro agradaría a muchos grupos
de cicloturistas -¡seguro que no a todos!-, si fuese
adoptada en nuestro país por las autoridades competentes.
Conclusiones
La RFEC está firmemente convencida
de que la bicicleta es un eficaz medio de transporte
que representa una alternativa cotidiana viable para
muchas personas. Desgraciadamente, el uso de la bicicleta
se ve, en la actualidad, limitado y condicionado por
el gran medio de transporte de nuestro tiempo: el automóvil.
La posibilidad de uso y disfrute,
sin riesgo, de la bicicleta se ve seriamente amenazada
de forma constante por:
· La utilización generalizada
y masiva del coche.
· La predominante adecuación al automóvil
de las infraestructuras viarias, así como de la normativa
circulatoria.
Urge, pues, lograr una situación
equilibrada. Se impone la búsqueda de soluciones
con fórmulas que se refieran tanto a la ordenación
del espacio físico, como a la reglamentación,
para favorecer el uso de la bicicleta.
La tarea de construir pistas ciclables
debe ser desarrollada por las distintas Administraciones Públicas,
en tanto que la adaptación normativa debe estar orientada
a la modificación de las Ordenanzas (Ley de Tráfico)
que contribuyan a mejorar la inserción de los ciclistas
en la circulación viaria, a facilitar sus desplazamientos
y a protegerlos de los riesgos a los que están expuestos.
Solo cuando peatones, ciclistas, motoristas
y automovilistas asumamos que tenemos el mismo derecho al
uso y disfrute de las vías públicas, sin privilegios,
podremos, desde el respeto mutuo, avanzar en una verdadera
mejora en la seguridad vial colectiva.
Madrid, 20 de julio
de 2001
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