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Descripción:
En
su largo recorrdio de más de 500 kilómetros
el Sendero Ibérico Soriano GR.86, atraviesa uno de
los cañones más bellos de Castilla y León.
El cañón labrado por el río Lobos sobre
la roca kárstica es un cañón suave pero
de gran belleza. Morada de cientos de buitres leonados y otras
aves como alimoches o chovas y una vegetación en la
que predominan las sabinas.
Para recorrer el cañón a lomos de nuestra bicicleta
de montaña empleamos el sendero GR.86 durante un tramo
corto y sin apenas desnivel pero lleno de obstáculos
(especialmente el río y un pequeño desfiladero)
sobre todo en la segunda parte del cañón, desde
la ermita hasta el puente de los Siete Ojos.
El punto de partida lo establecemos en el aparcamiento de
Cueva Fría y continuamos por la pista de tierra pero
ahora caminando. A partir de aquí el cañón
comienza a ganar profundidad y los primeros metros hasta el
segundo de los aparcamientos, donde existe una fuente de agua
potable (15'; 1'4 km.) nos servirá para ir calentando
y contagiándonos de la magia del paisaje.
Desde la fuente el camino prosigue hacia la ermita de San
Bartolomé. Sólo nos separa otro kilómetro
de cómodo caminar. Saliendo a terreno despejado de
vegetación llegamos a un puente de madera que nos permite
cambiar de orilla y llegar hasta la curva del cañón
donde aguarda sublime la ermita templaria del siglo XII.
Salvando otro recio puente junto a la ermita, se encuentran
la cueva mayor y la cueva menor, donde existen pinturas rupestres.
Desde su interior se obtiene una curiosa perspectiva de la
ermita y el cañón.
Sin volver a cruzar el río hacia la ermita, proseguimos
por el camino ancho y claro para recorrer los últimos
8 kilómetros de la ruta. Se trata de un camino sin
pérdida y lleno de alicientes para sortear con la bicicleta.
Principalmente nos referimos al río, que cruzaremos
en múltiples ocasiones, y un corto tramo sobre la roca
a modo de encajamiento del cañón. Emocionante
pero fácil. Existen vadeos de río en el que
podemos meternos hasta la rodilla, así que lo mejor
es mentalizarse y disfrutar de la ruta. Hayquien termina la
ruta en época de lluvia totalmente embarrado y hay
quien acaba inmaculado, dependiendo del grado de disposición
a vadear el río o a sortearlosin mojarse a cualquier
precio. En el resto del año la ruta es sumamante sencilla
y de baja dificultad.
Información
facilitada por: 
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