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Descripción:
La vertiente meridional de la Sierra de Tramuntana se va suavizando
y viéndola desde su máxima altura, el Puig Major,
de apenas 1.500 metros de altitud, ya no se descuelga de manera
tan violenta, sino que tiende la mano casi con dulzura al
resto de la isla, a la que protege de las inclemencias del
mal tiempo y propiciando el privilegiado clima mallorquín.
Desde esta falda de las montañas se extiende de manera
continuada hasta las estribaciones sureñas de la otra
eminencia montañosa insular, la Sierra de Levante,
la mayor parte de la isla, el llamado Pla de Mallorca. En
efecto, como su propio nombre indica Es Pla es una inmensa
llanura encerrada entre dos sierras paralelas y que a falta
de los atractivos naturales propios de un paisaje llano, propicia
lugares de extrema calma y rincones no exentos de belleza.
En Es Pla se vive sin los bullicios del turismo, dedicado
a la labores del campo, como la producción de vino,
y a la oferta de un turismo rural que enseña buena
parte de la verdadera Mallorca. Es Pla es el lugar idóneo
para el cicloturismo; las carreteras son buenas y sobre todo
fáciles de pedalear, claro que si lo plano se nos queda
corto siempre podemos subir a algunos de los montículos
o cerros que de vez en cuando emergen de la horizontalidad.
Alguno de ellos son realmente recomendables, como el que alberga
en su cumbre el Santuario de Cura, en Randa, dicho sea de
paso, excelente mirador de la planicie y de la vecina isla
de Cabrera.
Una ruta excelente para la bicicleta es la que une Inca con
Sinéu, Petra (ermita de Bonany), Sant Joan (Santuario
de la Consolación), Montuïri (ermita de Sant Miquel),
Porreres (Monasterio de la Consolación y Santuario
de Montissión), Llucmajor, Randa (Santuario de Cura),
Algaida, Sencelles y de nuevo Inca. Es una ruta dura (108
kilómetros) que transcurre por carreteras sin complicaciones
y generalmente con poco tráfico pero que afronta, en
varias ocasiones, buenas subidas hasta los monumentos religiosos.
Dividirla en dos etapas para disfrutar como se merece de cada
rincón se antoja imprescindible, tan imprescindible
como la propia ruta.
Información
facilitada por: 
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