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Descripción:
A principios del siglo XX, la producción de hierro
de la cuenca minera localizada entre la Sierra de Neira y
el valle de Lorenzana, obligó a construir una vía
férrea para comunicar Villaodriz (A Pontenova) y el
antaño floreciente puerto de Ribadeo. Es un recorrido
de 33 kilómetros de los que en la actualidad se han
recuperado 12 de ellos, los que separan A Pontenova de San
Tirso de Abrés, como Vía Verde. La compañía
perenne del río Eo, que sirve durante buena parte del
recorrido como límite natural entre las provincias
de Lugo y Asturias, da nombre a este interesante trazado.
Aunque la ausencia de desnivel permite realizar el recorrido
en ambos sentidos, lo mejor es hacerlo en el sentido natural
del río y el que también era el sentido natural
de salida del material mineral hasta los años cincuenta,
cuando dejó de funcionar el ferrocarril.
En A Pontenova existe una serie de hornos de ladrillo en perfecto
estado de conservación, junto a la vieja estación
(convertida en centro cultural). Este es el punto de partida
para el recorrido. Muy cerca sale una estrecha carretera que
va junto al río por donde antes iban los railes del
tren y que se dirige hacia el norte, entre pinos, durante
6 kilómetros hasta el paraje conocido como O Cairo.
Aquí comienza el tramo más espectacular del
recorrido, que se abre paso a través de la parte más
abrupta del trazado, que salva las laderas del Monte de Vaca
(489 m.). La vía verde es ahora de tierra y se ve obligada
a sortear varios túneles sin iluminación hasta
llegar a un espectacular puente colgante de hierro y madera.
Antes hemos dejado atrás una bonita cascada junto a
la pequeña central hidroeléctrica y alguna que
otra zona dondecrece la espectacular Digitalis purpurea, la
popular dedalera.
Bajo el puente el río posee una de sus caras más
bellas, mostrando un paisaje cautivador.
Poco falta ya (algo más de 1 kilómetro) para
llegar a San Tirso de Abrés (Llano). Un último
túnel y la ruta desemboca junto a una casa blanca que
hoy es una casa particular; es la antigua estación.
A partir de aquí hasta Vegadeo y Ribadeo falta buena
parte del camino, por lo que resulta imposible continuar hasta
el mar. Con el recorrido que hemos realizado es suficiente
para disfrutar de esta ruta recuperada por la Fundación
Ferrocarriles Españoles y llevarnos un grato recuerdo
de este bello rincón a caballo entre Asturias y Galicia,
lleno de leyendas como las que rondan en torno a la peña
del Encanto, muy cerca de San Tirso.
Información facilitada por:

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