|
Vélez Rubio-Oria AL-5
Lugar: Vélez Rubio, situado en la carretera nacional 342,
entre Granada y Murcia, y a unos 100 Kms de Almería.
Dificultad: Media. La dificultad radica principalmente en
algunos tramos sin referencia clara, sobre todo en la zona
de la rambla, y donde se suma la dificultad de tracción por
circular sobre grava y arena, e incluso barro si estamos en
épocas de lluvias.
Duración: Aproximadamente 4 horas.
% Sobre la Bici: Un 100%, salvo algún tramo muy inclinado
o con problemas de tracción.
Descripción.
Nos dirigiremos a la salida del pueblo de Vélez Rubio, hacia
Lorca, pero a pocos kms, a la derecha, y tras pasar un puente,
encontramos una desviación asfaltada, señalizada como a Tabernas,
por donde continuamos. La carreterita pierde el asfalto a
veces, y se nos ofrece una buena vista de la comarca de los
Vélez, así como de la cara sur de la Sierra María, la menos
conocida.
A lo largo de esta zona tendremos tiempo de practicar largamente
con los cambios, pues los toboganes son muy constantes y siempre
estamos en el piñón menos adecuado. A nuestra izquierda, paralela
al trazado del carril que llevamos, camina con nosotros la
sierra de las Estancias, la cual nos proponemos atravesar,
en cuanto nos lo permita. Para ello continuamos en el mismo
sentido, pronto veremos una desviación a la izquierda hacia
el pueblo de Bolaimí, que ignoramos. A nuestra izquierda,
paralela al trazado del carril que llevamos, camina con nosotros
la sierra de las Estancias, la cual nos proponemos atravesar,
en cuanto nos lo permita. Para ello continuamos en el mismo
sentido, pronto veremos una desviación a la izquierda hacia
el pueblo de Bolaimi, que ignoramos.
A nuestra izquierda, paralela al trazado del carril que llevamos,
camina con nosotros la sierra de las Estancias, la cual nos
proponemos atravesar, en cuanto nos lo permita. Para ello
continuamos en el mismo sentido, pronto veremos una desviación
a la izquierda hacia el pueblo de Bolaimi, que ignoramos.
El paisaje predominante es muy abrupto, de sierras y montes,
continuos toboganes y curvas; la mano del hombre trabaja los
almendros. Continuando por el citado carril-carretera, y sin
reparar en las continuas desviaciones a derecha e izquierda
para las distintas huertas y cortijos, pronto llegaremos a
la aldea de la Mata, absolutamente integrada en su entorno
agrícola. Justo antes de entrar en la aldea, encontraremos
que la carretera asfaltada continua hacia la derecha, descendiendo,
y por ella tomamos. Pasaremos por otra aldea, desde donde
parte otro carril asfaltado a la izquierda, y que se encamina
a Tabernas, pero que no nos interesa. Justo una curva antes
de terminar la carretera, parte a nuestra derecha un carril
de grava ancho, que pasa justo por un cortijo, ese es el que
tomamos; nos salen distintas desviaciones a derecha e izquierda
pero las ignoramos todas, para continuar por nuestro carril
de grava, que está más pisado y lleva una dirección oeste,
tal como a nosotros nos interesa de momento.
Este carril de grava se hace un poco pesado, pero el firme
de este tipo no durará mucho. Nos continuan apareciendo a
veces desviaciones menos frecuentadas a ambos lados, pero
continuamos y en un cortijo el camino se abre en dos, el de
la derecha más pisado, de grava y manteniendo la dirección
oeste, por lo que lo escojeremos.
Más tarde llegaremos a la carretera de Chirivel a Albox, y
la tomaremos a la izquierda, para pronto, tras unos kms, llegar
a una cortijada que se llama el Cantal, donde a 400 m. detrás
de la aldea, parte un camino que se dirige a la aldea de Margen,
que es el lugar al que nos encaminamos. Hay una desviación
tras terminar los almendros, a derecha e izquierda, y esta
segunda es la que tomamos, todavía muy cerca del pueblo. Pasaremos
una cortijada a la izquierda, y nos cruzará un camino a derecha
e izquierda, que nosotros ignoramos y seguimos de frente.
La zona es de una cierta rareza, más bien caótica en sus caminos
y por supuesto de gran encanto.
Continuando en la misma dirección que llevamos, suroeste,
nuestro camino cruza una carretera en muy mal estado, pero
no la tenemos en cuenta y seguimos por el camino de frente,
en dirección suroeste, cruzando almendros para llegar a la
aldea de Margen. Esta última zona ha tenido bastante tierra
blanda por lo que nuestras piernas agradecerán un descanso
en la aldea, que además es muy interesante.
Cruzar esta aldea nos supondrá un entretenimiento quizás inesperado,
pues sus estrechas calles no nos guían hacia nuestro destino,
que no es otro que cruzar el pueblo hacia su zona baja, para
descender a la rambla. El truco está en mantener dirección
suroeste, tanto para cruzar el pueblo como después, y así
localizaremos caminos en esa dirección que se dirigen hacia
abajo, hacia la rambla. Estas ramblas constituyen una complicada
red de comunicación en toda la provincia de Almería, con muchas
salidas e incorporaciones en todos sus trayectos; la circulación
por ellas es muy entretenida, caminos generalmente de grava
suelta, o tierra, que se convierten en auténticos barrizales
en invierno, pues las ramblas son cauces secos de ríos. Casi
siempre tendremos que utilizar un desarrollo corto y desarrollar
un gran esfuerzo físico, sólo relajado en los tramos con descenso.
Frente a nosotros se levantan dos montañas, con un desfiladero
entre ellas, "la Angostura", por donde cruzaremos en dirección
al pueblo de Oria. Pronto, por los caminos que indicábamos,
caeremos a la rambla, que poco a poco se va encajonando, en
una zona bonita de naturaleza salvaje, pero donde no faltan
cultivos. Primero nos sale una desviación a la derecha que
va a un cortijo, y que ignoramos; tras pasar la parte más
estrecha, vemos un carril que sale a la derecha, amplio y
empinado con posibles problemas de tracción y que es el que
nos interesa. Desde aquí, disfrutaremos de una completa panorámica
de la rambla y las sierras de los alrededores, en cuanto nos
recuperemos del esfuerzo. La rambla se nos queda abajo a la
izquierda encajonada, y más caminos salen para descender a
ella, pero nosotros continuamos por el que traemos, el más
pisado y en dirección suroeste, hacia el pueblo de Oria, que
pronto vemos a lo lejos. Llegaremos a la carretera y a un
cruce: a la derecha hacia Chiribel, a la izquierda sin indicativo
y recto, que es por el que tomamos nosotros, hacia Cúllar.
Oria se encuentra dentro de la sierra menos conocida de Almería,
las Estancias, la preferida de las aves.
Observaciones.
Vélez Rubio, destaca por sus dimensiones, en comparación
con los pueblos de los alrededores; cabecera comarcal, en
él se imponen las tres elevadas torres de su iglesia de la
Encarnación, del s. XVIII. El pueblo merece una visita, pues
es fiel ejemplo de las villas de la comarca de los Vélez,
marcada por lo abrupto de las sierras, los barrancos o correntías
de aguas y las hoyas de la agricultura o la ganadería transhumante.
En sus cercanías se sitúa el pico del Maimón, en cuya base
se encuentra la cueva de los Letreros, dotada de interesantes
dibujos neolíticos, añadidos a su valor espeleológico. En
el pueblo hay posibilidad de alojamiento.
Textos e imágenes facilitados por cortesía
de Turismo Andaluz" www.andalucia.org
|